Corazón, a pesar de todo,
del paso del tiempo,
de las nubes,
de las bicicletas
y las risas,
mi esperpéntica alma
todavía te busca.
Aquí, medio muerta ando
tragándome los días
solo para verte.
lunes, 14 de noviembre de 2011
martes, 11 de octubre de 2011
recóndito intenso
Se siente como un ardor en la panza
como un pozo profundo
insondable
Se sienten las mariposas
la felicidad
abisal
Se siente el vértigo
de un derrotero que quiero que sea
sin retorno
es el amor, thomas, el amor.
como un pozo profundo
insondable
Se sienten las mariposas
la felicidad
abisal
Se siente el vértigo
de un derrotero que quiero que sea
sin retorno
es el amor, thomas, el amor.
martes, 13 de septiembre de 2011
Vicente
Henry está enamorado,
y le arden las tripas.
Desempaca las maletas,
y quiere comerse las raíces.
y le arden las tripas.
Desempaca las maletas,
y quiere comerse las raíces.
miércoles, 24 de agosto de 2011
La pestilencia (un aquí y ahora)
Tener 26 años apesta,
no hacer mucho apesta,
este blog apesta más que otras cosas en la vida,
Elizabeth no me ha llamado y ya sé que apesta,
¿por qué te casaste adonay?
Seguro es porque apesta!
no hacer mucho apesta,
este blog apesta más que otras cosas en la vida,
Elizabeth no me ha llamado y ya sé que apesta,
¿por qué te casaste adonay?
Seguro es porque apesta!
martes, 16 de agosto de 2011
Situación 2
Se pregunta todo el tiempo sobre las particularidades del ser que duerme pocas horas a su lado. Respira, enciende la lamparita que le construyó. Mira otra vez a su alrededor para constatar que no es un sueño. Sí, esta sola. Tiene el cerebro un poco seco de tanto pensar en las contrariedades que le siguen. En esos días, quisiera no estar a años luz de su casa.
viernes, 12 de agosto de 2011
Situación 1
-¡Mi nariz!
-¡¿Qué?!
-¡Mi nariz, mierda, mi nariz!
-¡¿Qué demonios te pasa?!
-¡Aaaaaaaaaaaaaah, mi nariz!
Estaban a oscuras. Ella inmóvil, sudorosa y espantada. Acaban de hacer el amor y ambos no podían creer lo que había pasado. Él sostenía un brassier y lo que parecía un hueso, era un pedazo del cartilago de su nariz. Temblaban porque además de no conocerse se encontraban ante una situación desconocida: la salida voluntaria de un hueso.
-¡Llamemos a un médico!
-¡NO!
Aquella negación fue tan contundente que Ella desistió al primer momento, pero enseguida se vistió y trajo vodka para anestesiar la situación. Él lo saboreo y sintió el vacío. No se dijeron nada por unos minutos. Ella lo entendió todo: había llegado a la vida de Él para quitarle el dolor. Preparó entonces, un cóctel. Vodka y veneno para ratas. Él saboreo la muerte hasta la última gota. Al final del trago, Ella salió de aquella casa con lágrimas en los ojos y un pedazo de nariz en el bolsillo. Nunca se había sentido tan perturbada.
-¡¿Qué?!
-¡Mi nariz, mierda, mi nariz!
-¡¿Qué demonios te pasa?!
-¡Aaaaaaaaaaaaaah, mi nariz!
Estaban a oscuras. Ella inmóvil, sudorosa y espantada. Acaban de hacer el amor y ambos no podían creer lo que había pasado. Él sostenía un brassier y lo que parecía un hueso, era un pedazo del cartilago de su nariz. Temblaban porque además de no conocerse se encontraban ante una situación desconocida: la salida voluntaria de un hueso.
-¡Llamemos a un médico!
-¡NO!
Aquella negación fue tan contundente que Ella desistió al primer momento, pero enseguida se vistió y trajo vodka para anestesiar la situación. Él lo saboreo y sintió el vacío. No se dijeron nada por unos minutos. Ella lo entendió todo: había llegado a la vida de Él para quitarle el dolor. Preparó entonces, un cóctel. Vodka y veneno para ratas. Él saboreo la muerte hasta la última gota. Al final del trago, Ella salió de aquella casa con lágrimas en los ojos y un pedazo de nariz en el bolsillo. Nunca se había sentido tan perturbada.
domingo, 7 de agosto de 2011
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